España es un país urbanita. Cerca de 42 millones de personas viven en zonas y áreas urbanas, y los 8 restantes, en pueblos de diverso tamaño, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística. Un error habitual de esta sociedad híper urbanizada es dar por sentado que en cada pueblo hay una farmacia o un médico de guardia que permite hacer frente a cualquier situación del mismo modo que en las ciudades. Sin embargo, en la España rural un shock anafiláctico a las cuatro de la tarde en pleno agosto puede convertirse en una odisea. ¿Qué hacer cuando la emergencia no espera al médico?

Shock anafiláctico 112

Urgencias tiempo-dependientes

Hay urgencias que, paradójicamente, pueden esperar a ser atendidas. Pero hay situaciones médicas agudas y críticas en las que el factor temporal es absolutamente determinante para salvar la vida del paciente o reducir drásticamente la posibilidad de que queden secuelas permanentes. Un shock anafiláctico por una picadura de avispa, por tomar un alimento o ingerir un medicamento, es el ejemplo perfecto de una de estas urgencias, denominadas tiempo-dependientes. Y, como señala la doctora Vicky Cardona, presidenta del Comité de Anafilaxia de la SEAIC (Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica), «la anafilaxia no entiende de horarios, y el tratamiento no puede esperar».

En una reacción alérgica grave, la glotis se cierra y el margen de reacción se mide en minutos. Si estás en una gran ciudad, una ambulancia tarda entre 8 y 12 minutos. Pero la cosa cambia, radicalmente, si estás en un pueblo a 45 kilómetros del hospital y el consultorio local está cerrado o, sencillamente, no hay. ¿Cómo debes actuar ante un shock anafiláctico sin médico presencial?

⚠️ A TENER MUY EN CUENTA:

«La anafilaxia no entiende de horarios, y el tratamiento no puede esperar»

Guía de actuación paso a paso

1. Uso inmediato del autoinyector de adrenalina

La ADRENALINA es la única medicación que revierte la anafilaxia. Actúa de forma simultánea constriñendo los vasos sanguíneos para subir la tensión y relajando los músculos de las vías respiratorias para permitir la entrada de aire. Quienes padecen alergias severas conocidas deben llevar siempre consigo el autoinyector.

⚠️ ¡Cuidado con darle un antihistamínico! Es un medicamento de acción lenta que tarda entre 30 y 60 minutos en actuar y que resulta ineficaz para revertir el edema de glotis o el colapso circulatorio. Por tanto, es ineficaz en este caso. Tampoco le des un vaso de agua ya que puede provocar un atragantamiento si el paciente está mareado o perdiendo la consciencia.

💉 No tengas miedo a la aguja: Usa el inyector de adrenalina, retirando primero el seguro del dispositivo. Colócalo perpendicular al muslo y aplícalo directamente en la parte externa (incluso por encima de la ropa) presionando firmemente durante 5-10 segundos. Al retirarlo, aplica un masaje en la zona durante otros 10 segundos para favorecer la rápida absorción del fármaco.

⏳ Segunda dosis si persiste la emergencia: Si la asistencia médica se demora y transcurridos de 5 a 15 minutos los síntomas no mejoran o vuelven a empeorar, se debe administrar un segundo autoinyector.

IMPORTANTE: Diversos estudios demuestran que, incluso después de la fecha de caducidad, los dispositivos pueden  mantener una concentración suficiente de adrenalia durante unos meses. Así, si una persona está sufriendo una anafilaxia y el único autoinyector disponible está ligeramente caducado, la evidencia disponible indica que todavía puede contener una cantidad relevante de adrenalina. En una situación en la que la alternativa es no administrar adrenalina, podría ser preferible utilizarlo, siempre que la solución sea transparente y no presente partículas, mientras se solicita asistencia médica.

2. Llama al 112

Tanto si es la primera vez y el paciente no tiene adrenalina, como si ya se ha administrado ésta, hay que llamar inmediatamente al 112 y decir: «Shock anafiláctico en un pueblo sin médico presencial».

Además, es de vital importancia dar la ubicación exacta. Así, el operador activará la cadena de emergencia: movilización de UVI móvil o del helicóptero médico o bien dará las indicaciones para trasladar al paciente al punto de encuentro con la ambulancia medicalizada.

4. Posición del paciente

  • Si le cuesta respirar: Sentado o semi-incorporado.
  • Si tiene mareo o palidez (bajada de tensión):Tumbado boca arriba con las piernas elevadas unos 30 cm.
  • NUNCA ponerlo de pie ni hacerle caminar:Incorporar bruscamente a un paciente en shock puede provocar un fallo del retorno venoso y causar una parada cardiorrespiratoria.

¿CÓMO SE PUEDE MEJORAR?

🔹 Autoinyectores de stock: En España la ley Indica que los autoinyectores deben ser prescritos para un paciente en concreto y no se contempla la posibilidad de disponer de autoinyectores de utilización «general», como señala la doctora Vicky Cardona, presidenta del Comité de Anafilaxia de la SEAIC. Pero -añade- tendría mucho sentido tener autoinyectores de «stock», para poder utilizar en caso en una anafilaxia (igual habría de hacerse en las escuelas). El objetivo sería «disponer de un tratamiento que permita actuar inmediatamente mientras llega la asistencia sanitaria», señala.

🔹 Sistema de acceso controlado a autoinyectores de adrenalina: Compatible con lo anterior, podría haber un sistema de acceso autoinyectores, que estaría controlado y coordinado con el 112. En caso de una reacción sospechosa de anafilaxia, «se debería llamar al 112, y desde este dispositivo se coordinaría el tratamiento urgente hasta que llegara la asistencia sanitaria», indica la doctora.

Habría que crear un sistema específico que garantizara la conservación, la custodia, el control de caducidades, la reposición y la trazabilidad del medicamento. Podría ser un modelo parecido al de los desfibriladores públicos: un dispositivo accesible las 24 horas, correctamente identificado, con instrucciones claras y conectado al sistema de emergencias. Es posible que lleguen a desarrollarse en el futuro.

🔹 Formación: Sería, además, deseable contar con personas específicamente formadas para reconocer una anafilaxia y administrar el tratamiento.

🔹 Estrategia de distribución: En los pueblos pequeños la demanda de adrenalina puede ser muy baja, pero la necesidad de disponer de ella es absoluta. Actualmente algunos autoinyectores tienen una caducidad superior a un año, de aproximadamente 21–24 meses, pero el problema aparece cuando una farmacia tiene que mantener un medicamento que puede no utilizarse antes de que caduque.

Una posibilidad, según la experta, sería «consensuar con los proveedores que se comprometan a reponer aquellos dispositivos que estén a punto de caducar por otros con más margen temporal. Necesitamos una estrategia de distribución y reposición que tenga en cuenta la caducidad, el consumo real y las necesidades de cada territorio».

🔹Conocer el mapa del tiempo de respuesta y medir cuántos minutos tarda de media una UVI móvil en llegar a las pedanías o municipios más aislados de cada comarca.